Juan el «Baby» Madruñero

Quién no recuerda a Juan el «Baby» Madruñero ese deportista de 1,58 m de estatura y 99 libras de peso que por más de 19 años le dió tantos goles y triunfos al Ídolo del Astillero, Barcelona Sporting Club. Había cumplido 15 años y le dieron la orden de enfundarse el uniforme amarillo y que se encaminara por el túnel del Estadio Olímpico Atahualpa ya que sería titular en el equipo ante Liga de Quito; la pantaloneta le quedaba gigante y tocaba con la rodilla, la camiseta de igual forma.

El número en el dorso se escondía ya que se había metido la remera por dentro, los polines le llegaban hasta los muslos, todo aquello no importó por qué era su debut, así lo ordenaba el técnico brasileño de los amarillos, Otto Viera. Y cuando saltó el conjunto torero al gramado, todos pensaban que se trataba de la mascota del equipo pero no fue así, era Juan Baby Madruñero Montoya que jugaba su primer partido oficial en la década de los 70’s.

El defensor del conjunto albo y en ese momento, el mejor lateral del país, Ramiro el «Tronco» Tobar, se sorprendio de quien tenía que custodiar, pero la sorpresa que se llevó Tobar ese día fue mayúscula pues le dió un baile y pese a que perdieron 0-1, a partir de ahí se ganó la confianza del «mago» Vieira. A las pocas semanas, en Guayaquil, anotó su primer gol contra Everest, participando en otros encuentros con equipos extranjeros y desde ahí se quedó como titular.

Por tres ocasiones integró la selección del Ecuador, tambien jugó en Audaz Octubrino de Machala y LDU de Portoviejo, equipo al que Barcelona lo vendió en 200 mil sucres y lo recompró, un año después, en un millón de sucres. Participó en 454 partidos oficiales y convirtió 73 goles, siendo gravitante en la obtención del bicampeonato 80-81; fue proclamado como el mejor jugador del año 1980 con menores participaciones, formó parte de las coronas 85 y 87, por lo que su palmarés determina que, junto a Jimmy Montanero, son los dos jugadores con mayor cantidad de títulos en la historia, con seis en total.

En su último partido, se retiró con dos goles que anotó al Olmedo de Riobamba y con un auto Fiat Uno, que le regaló la dirigencia torera. Uno de sus recuerdos más grandes del Barcelona los tuvo cuando conformo una delantera de lujo junto al más grande Alberto Spencer (+), Pedro «Perico» León (+) y el cura Juan Manuel Bazurko (+), una delantera que hizo temblar a propios y extraños. De su actividad futbolística le quedan muchas lesiones (la más grave una fractura de tobillo) y recuerdos de graciosas anécdotas surgidas por su contextura física, como aquella ocasión cuando en un hotel de Buenos Aires adonde viajó para un partido de Copa Libertadores, dos huéspedes lo confundieron con botones y lo acusaron de malcriado con los empleados de la recepción porque no les prestó atención cuando le pidieron que cargara sus maletas.

En la actualidad es una persona trabajadora que ayuda a formar a jovenes en el fútbol profesional, con título de entrenador y formador de los jóvenes del futuro.

Jorge Novillo

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